viernes, 30 de marzo de 2012

Payasos...

Me hiciste creer siempre que los payasos se encontraban solo en el circo, llegaba septiembre y todos los años esperaba con ansias volver a ver a los payasos, estos comediantes disfrazados para ser llamados de otra forma o tal vez, solamente para no ser reconocidos el resto del año.

Hace más de dos inviernos que no veo un payaso pero, ya no necesito verlos, trato e intento reír la mayor parte del tiempo; mis amigos y conocidos no son payasos a simple vista pero, me hacen tanto reír que estoy pensando seriamente en que me lo están ocultando...

jueves, 29 de marzo de 2012

Dignidad ante todo

Porque, a fin de cuentas, sólo los árboles saben morir de pie.

Ella

Fuiste vencida sin ser derrotada

y sólo ganaste unas cuantas partidas dudosas,

tú, ya vencida

con tu imagen volátil en el tren desde Chillán a Santiago

echa de árboles ectoplasmáticos a 100 Km. por hora,

y yo en una comodidad vergonzosa de primera clase

masticando paisajes de guijarros con dientes de vidrio.


No es mía pero, es una promoción a un tipo que agregué porque ADMIRÉ y sigo admirando a lo que se dedica, que es a la poesía...

Tocarte

Tu piel, al tocarla siento que mi transpiración se congela, mis ojos se vuelven tartamudos y te hace parecer que solo tienen vista para ti. Sentirte es transportarme a una nueva era en donde solo estamos tu y yo... Me dejas sin habla cuando te desnudas, me paralizas si me tocas, se me seca la boca al besarte, me hago nada si tu estas conmigo...

miércoles, 28 de marzo de 2012

Amor, ¿quién dijo eso?

Recuerdo que soñaba con olvidar el amor, pero a tu lado es imposible, es tan impredecible lo que puedo lograr al mirar tus ojos, mientras tus pupilas se dilatan y la luz se vuelve tenue.
Puedo llorar por dentro y sin embargo sonreír para ti, para hacerte feliz, puedo comprender el titilar de tu mirada, el temor de cada paso que das, la manera absurda que tienes de enojarte, puedo olvidar que existes, pero no que te amo.
Acostumbro pensar en cómo sería estar junto a ti, ver tu sonrisa cada mañana y robarte cuando quiera un beso, en acariciar tu pelo y enredarlo entre mis dedos, tocar tu piel y hacerla parte de mi, me gustaría dejar todo lo vano, amarte sólo por que lo hago, que todo sea secreto y en mis ojos entiendas lo que digo, susurrar mis penas en tu oído y mis alegrías en tu boca hacerlas nuestras.Tanto miedo tengo a que esto termine mal, que tan absurdo sentimiento me invade, me apresa, ya la nada no es nada, pero tampoco te siento parte de mi, te odio por hacer que te ame y simplemente te amo... es tan extraño intentar comprender que siento, pero intento, quiero.Olvido lo que pienso a momento y tu imagen en mi mente queda como inerte, alucino entre palabras de rencor y no puedo saber que me pasa, ¿esto es el amor? me pregunto, ¿realmente te amo?, puede este ser otro de esos jueguitos de mi mente que al obtener lo que quiero ya no aprecio y luego de eso mi decepción vuelve a lo mismo. Mi mente confusa se deja llevar y mis manos temblorosas buscan nuevas formas de olvidar...Otro momento a solas, otro segundo que no estás, desespero entre mis sueños ya que no te encuentro cuando busco tu mirar...

secuelas y yagas

Eres una mala persona, primero me tiras a un lado cada vez que te comienzan a pasar cosas luego, me recoges y me abrazas como si fuese nuestro último día juntos pero, después de un pequeño rato vuelves a la razón y me dejas caer desde un tercer piso, en el que no moriré pero si me dejas con secuelas y yagas que siguen al borde de mi dolor como si fuese reciente el porrazo. Me dejas al borde de la razón cuando me preguntas imbecilidades de que si quisiera algo contigo. No puedo creerlo, ¿tan poco me haz visto como para no darte cuenta de que me traes loca?

lunes, 26 de marzo de 2012

El tiempo

¿Cómo puede ser que en poco tiempo me hayas hecho imaginar un mundo a tu lado? Eres el ser más desgraciado e imbécil que he conocido... Me hiciste sentir las grandezas ilusiones nunca antes vistas y lo besos que me diste me desplazaron en un viaje sin recuerdo muy velos hacia las nubes pero luego de un rato llegué a la tierra dándome un golpe en que el hematoma aún no me lo logro sacar del cuerpo, ni menos del corazón.